Cardiff es la capital de Gales, y de los lugares que hemos visitado el único que muestra un cierto cosmopolitismo en los ambientes y en las formas. Su monumento principal es el Castillo, capricho de un aristócrata millonario escocés del siglo XIX; pero para muchos galeses, probablemente el mayor de sus emblemas será el Millenium Stadium, lugar donde realiza sus gestas la selección galesa de rugby. Y no están muy lejos el uno del otro.

Además del castillo, no está demás dar un paseo por las calles más céntricas donde encontraremos coquetas galerías comerciales, así como un espléndido mercado cubierto, con todo tipo de puestos de venta.

Finalmente, la bahía de Cardiff es una zona de la ciudad recientemente remozada, sirviendo de zona de recreo y comercial, con edificios emblemáticos como el rojizo Pierhead Building o el Wales Millenium Centre.

Con esto, nos despedimos de Gales. A partir de ahora, seguiremos nuestro viaje por Inglaterra.
Para desplazarse del norte al sur de Gales, hay dos opciones básicas. O va uno cerca de la costa o va por el interior. Nosotros optamos por esta segunda opción, recorriendo los Montes Cámbricos. Estos son famosos principalmente por dar nombre a una de las grandes eras geológicas. Una muy antigua era geológica en la que se encuentran por primera vez en la historia geológica un gran número de fósiles de animales pluricelulares. Y efectivamente, los montes que encontramos son antiguos. De perfil suave, redondeado, con extensas praderas herbáceas en las alturas y bosques diversos en los valles más profundos.
Entre las etapas de este viaje, tenemos una primera parada en Llanidloes, una coqueta población en la que quedan edificios pertenecientes a un antiguo mercado medieval.

Una muy interesante visita es Ellan Valley, donde encontramos un conjunto de presas hidráulicas de finales del siglo XIX, cuyo objetivo principal es almacenar agua para abastecer la ciudad inglesa de Birmingham. Esta zona recibe más de 1700 litros de agua por metro cuadrado al año. Ahí es nada.

Cerca de Ellan Valley, en dirección hacia la costa, encontramos Devil's Bridge. En un valle de gran frondosidad encontramos un curioso puente compuesto por tres puentes superpuestos de distintas épocas. En los alrededores, entre una espesura vegetal notable, abundan los saltos de agua.

Finalmente, visitamos las ruinas de la abadía de Strata Florida, antes de introducirnos en la última parte del recorrido que nos lleva hacia Briton Ferry en los alrededores de Swansea.
Pero esta es otra historia. Quizá para mañana.
Terminaremos nuestro recorrido por los pequeños trenes de vapor de uso turístico que pueblan el norte de Gales con dos que encontramos sobre la marcha. Uno de ellos es el Llanberis Lake Railway. Pequeño ferrocarril cuyo origen está en las minas de pizarra, recorre el borde del Lago de Llanberis. Nos acercamos a verlo mientras esperamos la hora de nuestro tren hacia el Monte Snowdon. En la estación, vemos también un minicircuito de modelos en miniatura, también con funcionamiento a vapor.

Finalmente, os presentaré el Welsh Highland Railways, que hace el recorrido entre Caernarfon y Rhid-Ddu. Nuestro primer contacto fue cuando visitamos Caernarfon, donde vemos la llegada de un tren arrastrado por una bonita locomotora diesel.

Pero fue al día siguiente, después de bajar de Snowdon Mountain, cuando recorriendo la región con el coche, al pasar por Rhyd-Ddu nos encontramos con el tren llegando a su final de recorrido arrastrado por una magnífica Garrattde origen sudafricano, a la que vemos evolucionar en la estación de Rhyd-Ddu.


Cuando seguimos el viaje, vemos las obras de la futura vía que permitirá hacer el viaje entre Caernarfon yPorthmadog, por unos valles y entornos de gran belleza. A lo mejor hay que volver en un futuro.
El Parque Nacional de Snowdonia es una amplia zona en el norte de Gales de montes suaves, redondeados, lagos, bosques profundos en las zonas bajas e inmensas praderas de resistentes herbáceas en las alturas más expuestas al frío y a las inclemencias del tiempo.
También son frecuentes las cicatrices de explotaciones mineras en la montaña, para la extracción de pizarras, y que nos ha dejado también la pléyade de pequeños ferrocarriles de vapor de los que ya empecé a hablar el otro día.

La cima del parque es el Monte Snowdon, que da nombre a toda la zona. De poco más de 1000 metros de altitud sobre el nivel del mar, se llergue no obstante majestuoso sobre los alrededores. La facilidad de la ascensión, junto con la existencia de un ferrocarril de cremallera que llega casi hasta la cima, hacen que esta se encuentre repleta de turistas cuando el tiempo acompaña.


Finalmente, cuando acaba el día, una vuelta por Betws-y-Coed y una cena en la terraza de uno de sus pubs permiten reposar y disfrutar más del recorrido realizado por la naturaleza.

Mañana hablaremos con más detalle de la parte ferroviaria del paseo.