Juzgad vosotros mismos.




Luego nos daremos una vuelta por la costa de Pembrokeshire.
Diario de viaje. País de Gales, Cornualles, Londres y otros puntos de interés en Inglaterra entre finales de junio y principios de julio de 2006.




Luego nos daremos una vuelta por la costa de Pembrokeshire.

Una muy interesante visita es Ellan Valley, donde encontramos un conjunto de presas hidráulicas de finales del siglo XIX, cuyo objetivo principal es almacenar agua para abastecer la ciudad inglesa de Birmingham. Esta zona recibe más de 1700 litros de agua por metro cuadrado al año. Ahí es nada.
Cerca de Ellan Valley, en dirección hacia la costa, encontramos Devil's Bridge. En un valle de gran frondosidad encontramos un curioso puente compuesto por tres puentes superpuestos de distintas épocas. En los alrededores, entre una espesura vegetal notable, abundan los saltos de agua.
Finalmente, visitamos las ruinas de la abadía de Strata Florida, antes de introducirnos en la última parte del recorrido que nos lleva hacia Briton Ferry en los alrededores de Swansea.
Pero esta es otra historia. Quizá para mañana.

Finalmente, os presentaré el Welsh Highland Railways, que hace el recorrido entre Caernarfon y Rhid-Ddu. Nuestro primer contacto fue cuando visitamos Caernarfon, donde vemos la llegada de un tren arrastrado por una bonita locomotora diesel.
Pero fue al día siguiente, después de bajar de Snowdon Mountain, cuando recorriendo la región con el coche, al pasar por Rhyd-Ddu nos encontramos con el tren llegando a su final de recorrido arrastrado por una magnífica Garrattde origen sudafricano, a la que vemos evolucionar en la estación de Rhyd-Ddu.

Cuando seguimos el viaje, vemos las obras de la futura vía que permitirá hacer el viaje entre Caernarfon yPorthmadog, por unos valles y entornos de gran belleza. A lo mejor hay que volver en un futuro.

Durante el trayecto, los trenes se cruzan en tres apartaderos, así como en la estación del final de la línea en la cima del Snowdon.
Durante el trayecto, el tren circula en ocasiones paralelo a la senda por la que numerosos excursionistas realizan la ascensión caminando. El despierta la atención y la curiosidad de los mismos, permitiéndoles descansar del esfuerzo de la ascensión. Ascensión, cómoda ya que el relieve es suave, aunque el desnivel global tiene su miga.
En Llanberis encontramos los talleres en los que veremos a las locomotoras y a los tractores de trabajo maniobrar, haciendo más entretenida la espera hasta que llega el momento de montar en el tren.
Mañana, hablaré de los últimos ferrocarriles con los que nos encontramos. Han sido tres días muy ferroviarios estos del norte de Gales.

La cima del parque es el Monte Snowdon, que da nombre a toda la zona. De poco más de 1000 metros de altitud sobre el nivel del mar, se llergue no obstante majestuoso sobre los alrededores. La facilidad de la ascensión, junto con la existencia de un ferrocarril de cremallera que llega casi hasta la cima, hacen que esta se encuentre repleta de turistas cuando el tiempo acompaña.

Finalmente, cuando acaba el día, una vuelta por Betws-y-Coed y una cena en la terraza de uno de sus pubs permiten reposar y disfrutar más del recorrido realizado por la naturaleza.
Mañana hablaremos con más detalle de la parte ferroviaria del paseo.

Después del paseo cogemos el coche y cruzamos el estrecho de Menai para pasar a la isla de Anglesey y visitarBeaumaris.
Beaumaris es una ciudad más pequeñita, pero muy coqueta y cuidada, con hermosas vistas de ambos lados del estrecho, que se extienden hasta los montes de Snowdonia. Y también tiene su castillo normando.
Finalmente, volvemos a la isla principal y nos dirigimos a Conwy, ciudad amurallada, donde aparte de su castillo normando encontramos ¡¡¡LA TUMBA DE LOS SIETE ENANITOS!!!
Después de cenar en un cuco restaurante de Conwy, damos por finalizado el día y nos volvemos a dormir a Blaenau Ffestiniog. Ha sido un día intenso.


Para desquitarnos un poco, optamos a continuación por un poco de paisaje y naturaleza, y nos internamos en lapenínsula de Lleyn. El tiempo no acompaña, y conforme nos acercamos al extremo de la misma, en Mynydd Mawr, la niebla amenaza y limita la visibilidad.

Las carreteras son estrechas, los puntos de referencia escasos, tardaremos en salir de aquí. Espero que enCaernarfon, nuestra siguiente etapa, tengamos un poquito de sol y buen tiempo.